Cuerpos padecientes definidos en el horror, por una poética línea que los contiene. Somos cuerpo, estamos y no estamos, somos y no somos, el otro nos completa con la mirada en un intento por saber quiénes somos en verdad; quién es el otro. Quién soy yo. La agresión y la violencia contra el cuerpo parecen no tener fin.